Croquis de visita de obra: localizar sin confundir
Aprende a localizar incidencias con un croquis de visita de obra, enlazarlo al acta y distinguir lo observado de una solución pendiente de definir.
Define para qué sirve tu croquis de visita de obra
Antes de dibujar, escribe qué quieres comunicar. Puede ser la posición de una humedad, el encuentro que requiere revisión o el punto desde el que se tomó una fotografía. Si necesitas explicar una solución constructiva para ejecutarla, revisa si estás preparando documentación técnica y qué definición requiere esa decisión.
El CTE exige que el proyecto defina las obras con detalle suficiente para su valoración e interpretación inequívoca. Su anejo de contenido del proyecto contempla plantas generales acotadas, con escala y usos, además de planos de instalaciones y detalles constructivos. Ese es el marco documental con el que debes relacionar el apunte de visita. [CTE: condiciones del proyecto y contenido de los planos](https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2006-5515#a6).
Para un croquis dedicado exclusivamente a localizar una observación, puedes emplear una leyenda como esta:
Croquis de localización de la observación. Representación esquemática sin escala. Las marcas identifican zonas visitadas; la solución técnica se documentará por separado cuando proceda.
Utilízala solo si describe realmente el contenido. Si has dibujado una solución, no la presentes como una mera localización. Y si el croquis contiene una instrucción, identifícala y relaciónala con su registro correspondiente: escribir «orientativo» no aclara por sí solo qué quisiste comunicar.
Decisión práctica: conserva en el croquis de localización únicamente los trazos necesarios para reconocer el lugar. Separa las alternativas de diseño y las instrucciones en documentos identificados, aunque se refieran a ese mismo punto.